Kingo Nonaka

Kingo Nonaka

El Samurái mexicano, Kingo Nonaka.

El Samurái mexicano: Kingo Nonaka.

Texto: Lesly Vega y Jorge Manotaz Vázquez
Imágenes: Colección particular de Genaro Nonaka García y Familia. Archivo Histórico de Tijuana-IMAC.

Kingo Nonaka
Cd. Juárez, 3 de Julio 191

Como mexicanos, estamos acostumbrados a conocer nuestra historia con los personajes y héroes patrios de siempre, de los cuales sabemos diversos datos al derecho y al revés. Sin embargo, existen ciertas cosas que no son parte de la historia enseñada, tal es el caso de nuestro siguiente personaje, al cual seguramente no conocías.

José Genaro Kingo Nonaka, mejor conocido como el Samurái Mexicano. Un japonés que tuvo un papel importante durante la Revolución Mexicana, pero que pocos conocen. Nonaka fue buzo, campesino, enfermero, médico, combatiente de la revolución, primer fotógrafo documentalista de Tijuana, bombero, criminólogo, policía y uno de los fundadores del Instituto Nacional de Cardiología.

Nacido en 1889, emigró a México a la edad de 17 años llegando a Ciudad Juárez. Adoptado por la familia Cardón, Nonaka aprendió enfermería y ejerció dicha profesión por el país, donde en una inesperada ocasión, le llamaron para curar una herida del mismo Francisco I. Madero.

Samurái Mexicano

Fue este hecho el cual dio paso a una nueva etapa en la vida del joven japonés, pues lo reclutaron como enfermero de sanidad del grupo maderista. Durante 3 años formó parte del batallón de salud recorriendo el país. Participando en distintas operaciones durante la Revolución, se ganó el rango de Capitán en el Batallón de Sanidad de la División del Norte a lado de Francisco Villa.

Tiempo después, en 1915 se aleja del ambiente revolucionario y comienza a trabajar en el Hospital Civil de Ciudad Juárez, donde conoce a Petra García Ortega, con quien formaría su familia y tendría cinco hijos: María, Virginia, Uriel, José y Genaro. Aunque más tarde renunciaría al hospital y viajaría por distintos estados del norte del país, Tijuana sería el lugar dónde se quedaría a vivir.

Kingo es mejor conocido como el fotógrafo que retrató la vida de los habitantes de Tijuana por medio de su cámara reflex, pues terminada la Revolución, fungió este oficio en el cuerpo de Policía en dicha ciudad. Aunque su trabajo era tomar fotografías de reos y presos de la cárcel pública, fue más allá.

Para mejorar su técnica tomó un curso por correspondencia en el Institute of Applied Science, de Chicago, Illinois, Estado Unidos, “Fotografía, Dactiloscopia, Criminología y Grafología”.

El trabajo de Nonaka trascendió de simples retratos a retratos que mostraban la cotidianidad de la ciudad fronteriza en los años 20 y 30. Captó los momentos vivos de la sociedad tijuanense, yendo de fiestas y convivencias, hasta tradiciones y actividades de todo tipo. Con su cámara Graflex tomó más de 400 imágenes que el día de hoy son esenciales para conocer la Tijuana de aquellos años.

A pesar de sus múltiples oficios, sin duda, la fotografía fue ese vínculo entre el arte y la ciencia.

Kingo Nonaka, pasó los últimos años de su vida en la Ciudad de México, donde fue uno de los fundadores del Instituto de Cardiología Ignacio Chávez y en 1967 fue reconocido como veterano de la Revolución Mexicana por Gustavo Díaz Ordaz, otorgándole la condecoración al mérito revolucionario. Si te interesa saber más sobre el samurái mexicano, te invitamos a leer el libro ‘Andanzas Revolucionarias‘, compilado por su hijo Genaro Nonaka García, donde podrás conocer testimonios, fotografías, y extractos de apuntes del mismo Nonaka.

Mexico
Diploma de condecoración al Mérito Revolucionario a Nonaka, concedido por la Secretaría de Defensa Nacional, fechado el 20 de agosto de 1969 .

La reproducción de imágenes para este texto es para uso divulgativo.
Referencias: Los Grandes Fotógrafos

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