Carta a una Madre

Carta a una Madre

Texto: Jorge Manotaz Vázquez

4 de Abril de 1993, eran las 9:30 de la mañana cuando por primera vez escuché tu llanto, me iluminaste el cuarto de partos al ver tu ojitos tan dulces y bondadosos, verte tan pequeñita y tan delicada en mis brazos, ¡Qué hermosa eres! Siempre cuidare de ti, me dije a mi misma.

Es difícil pensar en el amor que uno tiene hacia un hijo, ese amor inmenso, es como dicen, es tan grande que es tu vida, tu otra mitad, tu ser, tu creación, es todo para ti. Tu papá nos abandonó antes de nacer, me pedía que no te tuviera que aún era joven, que era pobre, que no podría mantenerte.

Tal vez si lo dude, pero tan sólo por un momento, en serio, créeme, porque cuando toque mi vientre y te pude sentir… no lo volví a dudar, sabía que serias mujer, una mujer muy bella como tu madre y por eso decidí tenerte sin importar lo que los demás dijeran o el poco apoyo que recibiera de mi familia.

Tres años después tu papá nos buscó, creí que seríamos una familia de nuevo, pero ahora que lo pienso, nunca nos quiso, nos maltrataba, un hombre muy machista ¡Vaya qué sorpresa que eso exista aquí en este país!.
Lo soporte muchas veces por verte feliz con tu papá, pero cundo te pego hasta dejarte inconsciente me agarre los pantalones y lo corrí de nuestra casa, no seré muy lista ni mala, pero el tocar a lo que más amo, ¡eso nunca!, eres parte de mí y no permitiría que nadie te hiciera daño.

Volvimos a ser sólo las dos contra el mundo, viéndomelas negras con el dinero, pero Siempre tratándote de dar mi mejor cara, aunque por dentro ya no sabía qué hacer ni a quién acudir, pero… lo valía porque reviviste mi vida. Las dos juntas contra el mundo, disfrutando nuestros días solas, viendo tele, yendo al parque a jugar, estar nosotras en la casa, haciendo casitas con cobijas, jugando a las atrapadas, verte sonreír, viendo tu ojos y tu sonrisa, viendo que eras muy feliz conmigo, durmiendo juntas en el piso, pero juntas.

Me las vi negras debo admitir, ¿Quién no lo ha hecho?, la vida es difícil y más para una mama soltera, a veces yo sólo comía arroz y a ti te conseguía aunque sea dos huevos para que te nutrieras. Vi lo que siempre decían las personas mayores cuando yo era chica, decían que uno cuando es mamá se quita la comida de la boca para dárselo a sus hijos, y así lo era, a veces no
comía por dártelo a ti.

Me veías y preguntabas si no comería, yo metiéndote diciéndote que ya lo había hecho en mi trabajo, todo eso lo hacía para que tú pudieras comer sin remordimiento, eras una niña, como para entenderlo. No soy un mártir, así decidí vivir, esta vida así me toco, pero lo vuelvo a decir, lo vale, cada maldito día, todo sea por estar a tu lado.

En mis trabajos no ganaba mucho por no tener estudios pero siempre tratando de sacarte adelante, queriéndote dar lo mejor, siempre comprándote algo tan pobre pero con un gran valor de mi esfuerzo, día con día, a pesar de que tus amigos se burlaran de ti por traer cosas «piratas», tratándote hacer sentir mal, esos chamacos solían ser tan crueles, siempre molestándote por que tu mamá hace limpieza en casas y en oficinas. Siempre los odie… Pero tú me defendías y yo no les hacía caso, no podía quedarme con eso, prefería procurarte siempre.

Fuiste creciendo siempre siendo tan unidas, celebrando nuestras navidades y cumpleaños juntas siempre tú y yo, inseparables nuestra única familia éramos tú y yo…

Estuve a tu lado en tu primer enamoramiento de un niño, estuve ahí cuando empezaste a ser adolescente, viéndote crecer, pasar de mi niña a una jovencita tan hermosa, a la jovencita más hermosa de la cuadra, estuve ahí en tu primer periodo, tu primer barro, tu primera salida con un jovencito (muy guapo cierto), en tu primera ruptura amorosa, (estuviste tan triste todo el día), pero tenía que ponerte feliz, así que recuerdas que te hice marionetas con calcetines rotos para darte un pequeño show privado. Éramos tan felices…

Pero nada es enterno, con el tiempo ya no querías salir conmigo, comenzaste a salir con tus amigos, ya no eras mi bebe, ahora eras una señorita queriendo ser mala, queriendo aparentar algo con tus amigos, alguien quien no eras y que odiaba, peleábamos por que defendías a tus amigos, por querer salir tan noche, por no obedecerme. Ese día me hiciste sentir muy mal, al decirme que odiabas ser pobre que odiabas que yo fuera tu mamá, que esperabas que estuviera muerta… (Suspiro) no te importo que fuera mi cumpleaños, te fuiste toda la noche.

No regresaste hasta el otro día, te habían dejado tus amigos sola en la calle, pero no importaba lo que había pasado ayer, lo que importaba era que estuvieras bien, así que te abrace, te bese tu frente y volví a mirarte esos ojos que no te habían cambiado desde que eras chiquita, siempre esos ojos que me mostraban paz, ojos dulces y brillosos, como si fueran de cristal.

Pasó el tiempo y conociste a ese joven Raúl, ¡muy guapo! el cual te cuidaba mucho, siempre lo trataste mal, pero era algo que siempre te decía y siempre ignorabas…

Me dieron mi primera nieta Marlen, volví a ser más feliz, porque te volvía a tenerte de bebe, mi nieta con ojos hermosos como los tuyos. Me sentía muy bendecida, me sentía más viva que nunca. Tenía todo con ustedes, nuestra familia crecía, todo iba muy bien de nuevo, salía con mi nietecita, pero nada dura para siempre, tenía que ocurrir…

Empezaste a descuidar a tu familia por estar tomando por querer salir de fiesta cada noche, Raúl se hartó y te dejo, pero yo nunca lo hice, porque soy tu madre, siempre estuve para ustedes, me ofendiste muchas veces por tus enojos, pero siempre estuve a tu lado. Me ofendiste y lloré frente a ti, te sentiste tan mal que me pediste disculpas y cambiaste, seguimos siendo esa familia tan hermosa que teníamos desde un inicio nos apoyábamos mucho.

Todo iba bien hasta que conociste a ese hombre mayor que tú, tan feo y gordo, tú no te merecías eso, tú te merecías algo mejor, muchas veces te lo dije te molestabas hasta que ese día me corriste de tu casa y me dijiste que nunca querías volverme a ver. Esos días para mí fueron horribles, regresaba del trabajo y estaba sola, quería verlas, pero tú ni contestabas mis llamadas.

Iba al parque sola a ver dónde siempre íbamos e imaginar todos esos momentos alegres que vivimos juntas, las extrañaba mucho, fueron meses largos, mi navidad sola, ni una llamada de tu parte, esa noche dormí llorando, viendo tus fotos de bebe, abrazado tus peluches que aún guardaba, no sabes como me sentía.

Recuerdo bien ese día en la noche llegaste toda golpeada con mi nieta toda espantada, ambas empapadas por la lluvia, las pase a mi cuarto les saque toallas y les hice de cenar, te cure esas heridas del labio, ya me lo temía, maldito señor gordo alcohólico, te pedí que no te fueras que te quedarás, que aunque no ganará mucho siempre cuidaría de ustedes, no dejaría que les pasará algo, con nuestros sueldos tuyo y el mío si podíamos salir adelante, te quedaste esa noche dormida sobre mis brazos.

Miraba tu cabello, siempre oliendo tan rico; no quería soltarte para nada, me sentía impotente de no hacer nada, ya que no querías denunciarlo. Respete tu decisión y pasamos ese fin de semana juntas viendo películas hasta muy noche, de nuevo veía esos ojos de cristal tuyos y de Marlen.

Pero mi felicidad no duro mucho, te compro ese maldito gordo, llevándote flores y comprándote ropa a ti y a Marlen; llegue del trabajo y tú ya te ibas de regreso con ese señor que te compro y le creíste, me arrodille por miedo a perderte, por miedo a no verlas de nuevo, me empujaste y me dijiste que nunca te apoyaba, que siempre interfería en tu vida por mi miedo a estar sola… Te fuiste de nuevo. Nunca me escuchabas, siempre tan terca. Deseaba que me escucharás…

Pasaban los días, y me hablaste de nuevo ¡qué alegría!, pero conforme pasaban los días ya no te veía feliz, ya no recordaba la última vez que te vi feliz, tú no eras feliz con ese hombre tan feo y asqueroso que era, tan machista pero nunca me escuchabas dar mi opinión era pelear contigo y yo
no quería dejarlas de ver, así continuaste muchos meses más. Sentía impotencia no sabía porque no lo dejabas si sabías lo que tenías, ¿era miedo?, ¿era amor?, ¿qué pasaba?

Ese 1ro de Abril, tres días antes de tu cumpleaños, para mí fue el día en donde se nublo mi vista y los colores fueron grises en mi vida, ese día que me moría por dentro, cuando recibí la llamada de la policía diciendo que ese maldito gordo te había arrebatado la vida a golpes, ese día que tuve que ir por tu cuerpo y ver a mi nieta sin saber que pasaba…

Ese día donde vi tus ojos apagados, recordé muchas cosas y observe por un momento en mis pupilas tu nacimiento, te vi jugar en los juegos conmigo como cada sábado cuando eras niña, donde te vi abajo de mis cobijas escondida, donde te veía sonreír, todos recuerdos apagados al ver tu rostro deformado e hinchado por todos esos golpes. Tú no te lo merecías…

Te traje un pastel a tu tumba en compañía de Marlen y con esto, está carta que te escribo que espero no sea demasiado tarde para que sepas todo lo que viví y sentía, nunca quise dañarte,siempre quise ser la mejor mamá del mundo, darte a manos llanos, quisiera que me hubieses escuchado, quisiera que nunca hubieras crecido que ese momento en la casa fuera eterno.

SE APAGO MI MUNDO SE ROMPIO MI CORAZÓN…he llorado todos estos días, pellizcándome y esperando que todo sea una pesadilla de la cual despertaré. Me sentía que me quemaba por dentro, sentía esas ganas de correr y correr para ir a verte, pero era demasiado tarde ya no estabas en esta vida.

Quiero ver de nuevo tu ojos por última vez, escuchar tu dulce voz llamarme mamá, abrazarte mirarte a los ojos y hacerte sentir protegida, ver tu risa al verme y demostrándome tu felicidad, quisiera estar a tu lado una vez más sólo una maldita vez más, pagaría mi vida por hacerlo, por abrazarte. ¡Vuelve te prometo protegerte, vuelve prometo no regañarte, vuelve te prometo defenderlas, prometo darte todo mi corazón de nuevo! pero por favor ¡VUELVE!, eres lo yo más amo en es tu mundo, para mí ya no existe tiempo ni vida

Prometo proteger a Marlen, protegerla y nunca permitirle que le hagan lo mismo que a ti, prometo cuidarle a cambio de mi vida, ella estará conmigo siempre y la apoyaré y contarle lo maravillosa que eras, lo inteligente y buena persona que fuiste.

Porque ella es parte de nosotras que lleva algo de ambas en su rostro.Me falle, prometí que siempre te cuidaría de ti y te fallé, pero no fallaré con Marlen, con ella no pasará. Descansa amor, nos volveremos a ver en la otra vida allí podremos abrazarnos, besarnos, oler tu cabello, abrazarte mirar tus ojos y verte sonreír de nuevo, nos veremos de nuevo yo lo sé

Te amo

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